Publicado por Carolina Lopez Scondras - 14/03/11 a las 12:03:48 am
Cambiar de trabajo
Cambiar de trabajo implica un cambio de muchas cosas que exceden al cambio de actividad o de relación de dependencia.
Hay muchas formas de cambiar de trabajo, pero para que el cambio sea positivo es necesario primero poder detectar por qué es imperioso el cambio.
Primero un cambio comienza por la sensación de no estar más cómodo en el que se está. La molestia puede ser, a grandes rasgos.
Por la actividad: luego de muchos años, especialmente haciendo lo mismo es el trabajo en sí, la actividad la que está aburriendo. Puede ser que en el lugar donde estemos nos sature muy rápido. Pero esto es porque es una profesión la que se esta ejerciendo hace mucho.
En este caso el cambio puede darse en el mismo ambiente, en la misma empresa, pero en otro área, no de oficina, sino otra especialidad. Si un es técnico y lo pasan a otro departamento, pero haciendo tareas de técnico, el cambio no será positivo y en muy poco tiempo el malestar volverá. Por el contrario aún en el mismo contexto pero haciendo una tarea nueva para la que hay que aprender, que represente un nuevo desafío y nuevos aprendizajes
Por el ambiente: no sólo se refiere a los compañeros ocasionales, en estos casos con un cambio de sector se resuelve fácilmente sin necesidades de cambiar de trabajo. Hay momentos en que es el ambiente que envuelve al trabajo es lo que molesta.
Cada trabajo tiene su propio perfil de trabajadores y de entorno. Por ejemplo, los trabajadores de la televisión son hiperquinéticos, quejones, divertidos, apurados y aman la presión y el vértigo de la velocidad. Por el contrario los académicos o investigadores de cualquier área son más bien solitarios, aman el tiempo que dedican a su estudio silencioso, son intelectuales.
Hay que comprender que uno cambia con el tiempo y que no es el mismo, por lo tanto lo que antes amaba ahora puede no quererlo m{ás o estar saturado. En este caso, si un productor está cansado de la presión y pide un pase a otro departamento dentro de un canal de televisión no encontrará la solución que buscaba. De otra forma si el mismo productor se dedica a dar clases en escuelas de medios, efectivamente cambiara el ambiente de los productores por el de los docentes, que es muy diferente.
Por la forma de trabajo: las formas de trabajo son varias, la más tradicional, la relación de dependencia. A veces es el “ser empleado” el que molesta. No el hecho de trabajar sino el hacerlo para alguien, cumplir horarios estipulados, dar explicaciones.
En este caso el cambio no es de trabajo como actividad sino de forma de relación con trabajo.
Esta persona, si cambia de trabajo al poco tiempo nuevamente se verá asfixiada, porque el problema radica en la “obligación”. Las personas que trabajan por su cuenta, cuando se convierten en sus propios jefes, a menudo trabajan mucho más que las empleadas porque su problema no era con la actividad propiamente dicha.
Tomarse un momento para poder detectar realmente cuál es la causa que nos impulsa a pedir un cambio nos asegura tomar una buena decisión y evitar la sensación de que no hay ningún trabajo que nos de felicidad. A veces es uno el que no sabe donde bu

Image: worradmu / FreeDigitalPhotos.net
Cambiar de trabajo implica un cambio de muchas cosas que exceden al cambio de actividad o de relación de dependencia.
Hay muchas formas de hacerlo, pero para que el cambio sea positivo es necesario primero poder detectar por qué es imperioso un movimento.
El cambio comienza por la sensación de no estar más cómodo en el trabajo que se está. Pero esta molestia puede tener varias raíces y detectar cuál es el verdadero motivo que impulsa a irse es la base para saber qué camino tomar después, sin arrepentirse .
Por la actividad: luego de muchos años, especialmente haciendo lo mismo, es el trabajo en sí, la actividad misma la que está aburriendo, se pierde la motivación. Esto se da especialmente cuando hace mucho se ejerce la misma profesión.
Si este es el caso, si se sigue haciendo lo mismo en cualquier otro trabajo igualmente al poco tiempo la insatisfacción volverá a aparecer. Por el contrario, aquí un cambio positivo puede ser incluso dentro de la misma empresa, pero en otro área. Cambiar de oficina no será la solución, pero sí ejercer otra especialidad.
Si uno es técnico y lo pasan a otro departamento, pero haciendo tareas de técnico, el cambio no será positivo y en muy poco tiempo el malestar volverá. Por el contrario aún en el mismo contexto pero haciendo una tarea nueva para la que hay que aprender, que represente un nuevo desafío y nuevos aprendizajes el cambio será un alivio.
Por el ambiente: no sólo se refiere a los compañeros ocasionales porque en estos casos con un cambio de sector se resuelve el problema fácilmente sin necesidades de cambiar de trabajo. Hay momentos en que es el ambiente que envuelve al trabajo es lo que molesta.
Cada trabajo tiene su propio perfil de trabajadores y de entorno. Por ejemplo, los trabajadores de la televisión son hiperquinéticos, quejones, divertidos, apurados y aman la presión y el vértigo de la velocidad. Por el contrario los académicos o investigadores de cualquier área son más bien solitarios, aman el tiempo que dedican a su estudio silencioso, son intelectuales.
Hay que comprender que uno cambia con el tiempo y que no es el mismo, por lo tanto lo que antes amaba ahora puede no quererlo más o estar saturado.
En este caso, si un productor está cansado de la presión y pide un pase a otro departamento dentro de un canal de televisión no encontrará la solución que buscaba. De otra forma si el mismo productor se dedica a dar clases en escuelas de medios, efectivamente cambiara el ambiente de los productores por el de los docentes, que es muy diferente.
Por la forma de trabajo: las formas de trabajo son varias y la más tradicional es la relación de dependencia. A veces “ser empleado” molesta. No el hecho de trabajar sino el hacerlo para alguien, cumplir horarios estipulados, dar explicaciones.
En este caso el cambio no es de trabajo como actividad sino de forma de relación con trabajo. Esta persona, si cambia de trabajo al poco tiempo nuevamente se verá asfixiada, porque el problema radica en la “obligación”.
Las personas que trabajan por su cuenta, cuando se convierten en sus propios jefes, a menudo trabajan mucho más que las empleadas porque su problema no era con la actividad propiamente dicha.
Tomarse un momento para poder detectar realmente cuál es la causa que nos impulsa a pedir un cambio nos asegura tomar una buena decisión y evitar la sensación de que no hay ningún trabajo que nos de felicidad. A veces es uno el que no sabe donde buscarla.
Publicado por Carolina Lopez Scondras - 31/08/10 a las 08:08:26 am

La diferencia entre cambiar de empleo y recolocarse radica en que un cambio no supone estar fuera de una empresa, en cambio el Outplacement (recambio) es para personas que han perdido sus puestos laborales.
Quedarse sin trabajo no sólo implica un detenimiento de ingresos económicos. En realidad, con las indemnizaciones muchas veces la suma recibida es equivalente a varios meses de salario corriente. Pero sin embargo la sensación lejos de ser tranquilizadora es angustiante.
La inseguridad que representa no saber si es posible volver al mercado laboral, el cambio repentino de rutina, la sensación de saberse prescindible, la impotencia y el temor de no poder volver a tener un puesto similar generan stress y depresión.
Hay empresas que ofrecen el servicio de outplacement que no es sólo encontrar un trabajo nuevo sino un trabajo similar al que se acaba de perder, con un perfil parecido, aprovechando la experiencia adquirida en una carrera previa en un arrea especifica.
Quienes utilizan estos servcios son aquellas empresas que deciden indemnizar a sus trabajadores y a su vez ayudarlos a seguir en el mercado laboral.
uniconsult ofrece sesiones de consultoria con programas personalizados para potenciar las competencias y habilidades para preparar al profesional para un próximo empleo.
Humanus consulting ofrece servicios de outplacement grupal en los casos de empresas que en sus reestructuraciones deben reducir sectores enteros. El objetivo es que esta situación sea vista y vivida como un cambio positivo en lugar de una experiencia traumática.
Atesora ofrece el outplacement fragmentor: una tutela que implica sacar las dudas del candidato, formarlo, relanzarlo al mercado, hacerle un seguimiento y asesoría en la negociación de un nuevo empleo.