Archivos del mes August, 2011
Publicado por Pau A. Monserrat - 30/08/11 a las 10:08:05 am

Las redes sociales y demás medios online son una gran oportunidad de encontrar trabajo; y no sólo hay que usarlas cuando estamos en el paro y necesitamos trabajar. Incluso cuando tenemos un buen trabajo, potenciar nuestra red de contactos, crear contenido relacionado con nuestra formación y ayudar a otros a encontrar empleo es una extraordinaria forma de mejorar nuestra empleabilidad. Y la mejor forma de buscar trabajo es prepararse para el futuro.
Medios online para buscar trabajo
Las siguientes redes sociales generalistas y específicas no son ni las únicas ni, necesariamente, las mejores. Pero son las que yo uso y mejores resultados me han dado:
- LinkedIn: actualmente la red social profesional con más usuarios activos. Sin lugar a dudas uno tiene que estar en ella y interactuar con personas que se dediquen a la selección de personal y profesionales del sector en que nos intereses trabajar. Si no tenemos un CV online, nuestro perfil completo en LinkedIn puede funcionar como tal. Tenemos que completar adecuadamente nuestra formación y experiencia, y buscar recomendaciones de gente que haya trabajado con nosotros y nos conozca.
- Xing: su uso es similar al de la anterior plataforma. Es la red de éxito en Alemania, si bien tiene mucha aceptación en el resto de países, incluido el nuestro. Es interesante unirse y participar en los grupos afines a nuestra carrera.
- Twitter: la viralidad de los contenidos junto a su limitación a 140 caracteres hace de Twitter una magnífica herramienta para compartir y seguir contenidos interesantes. No se debe poner continuamente que buscamos empleo, hay que ser sutil. Tampoco es recomendable abusar de los mensajes privados. Lo mejor es retweetear lo interesante de la gente a la que seguimos para que sepa de nosotros, además de buscar y compartir enlaces interesantes de temática relacionada con el empleo que buscamos. Importante tener foto y completar adecuadamente la Bio.
- Facebook: podemos utilizar esta red social con más de 500 millones de usuarios de forma profesional; si no controlamos adecuadamente la configuración de privacidad, sin poner fotos o comentarios demasiado personales. De todos modos recomiendo familiarizarse con la privacidad, ya que es posible combinar contenido personal y profesional, si sabemos limitar el acceso a ambos. Por ejemplo, yo tengo determinados álbumes de fotos personales que sólo mis allegados pueden ver.
- Google +: esta herramienta social parece que puede consolidarse como la triada de las redes generalistas. En determinados aspectos combina la viralidad de Twitter con la capacidad de compartir contenidos más amplios de Facebook. Los círculos son una forma sencilla de seleccionar las personas que verán determinada información.
Importante, en todas, poner una foto profesional (la del último Carnaval olvidadla) y completar adecuadamente el perfil. No recomiendo poner “estoy parado” o similar, mucho mejor términos como “en búsqueda activa de empleo” o “entre trabajos”. Y no abusar de los mensajes de búsqueda de empleo, mejor ser subliminal y compartir conocimientos, además de buscar empleo.
Plan de actuación en las redes
Hay que tener en cuenta dos ideas centrales a la hora de buscar trabajo en el ecosistema social de la Red:
- Tenemos que adaptarnos a cada red social y conocerla. Si bien cada una tiene sus reglas específicas, la estrategia debe combinarlas todas.
- No sirven para encontrar empleo en una semana. Hay que tener mucha paciencia, dar y recibir conocimiento y contactos.
En cuanto al plan de actuación, trataré de dar unas pautas sencillas:
- Usar uno de los perfiles como CV online. Recomiendo LinkedIn, con el perfil más extenso y trabajado. Enlazar éste en las firmas de todos nuestros correos electrónicos y comunicaciones online. Usar como web en la Bio de Twitter, en el perfil de Facebook y Google +.
- Combinar las diferentes plataformas adaptando el contenido a su idiosincrasia particular. Hay herramientas para que lo que publicamos en una red se replique en las demás, que debemos usar cuando lo que decimos es interesante para todos.
- Compartir enlaces de otras personas que tengan que ver con el sector en que buscamos empleo.
- Crear un blog en el que creemos contenido específico relacionado con nuestra experiencia profesional, que después compartiremos en las redes sociales. Hay herramientas gratuitas y sencillas para ello, como Blogger o WordPress. En un principio sería suficiente con comentar noticias del sector, para más adelante ampliar los contenidos con ideas propias.
- Usar los grupos de LinkedIn, Xing, los contactos de Twitter, Facebook y Google + para organizar un encuentro real. El Networking aumenta exponencialmente nuestras posibilidades de encontrar empleo si conocemos en persona a nuestros contactos.
La idea es estar en todos lados de la Red sin resultar molesto. Hablar de nuestras capacidades y conocimientos sin gritar. Tenemos mucho que ofrecer y lo demostraremos, sin prisa pero sin pausa. Cuando y donde un reclutador busque candidatos para un empleo, nosotros estaremos allí.
No esperes más, empieza a trabajar para tu trabajo, presente y futuro.
Fecha de publicacion: August 30, 2011
Categorias: Buscar trabajo
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Publicado por admin - 24/08/11 a las 05:08:47 pm
Era cuestión de tiempo que Facebook, la red social por excelencia, diese un paso más y se adentrase en el mundo de las redes profesionales para buscar trabajo y hacer contactos. Así surge BeKnown, la aplicación de networking profesional de Facebook. La duda ahora es, ¿Merecerá la pena darse de alta?
Las redes sociales se han convertido por derecho propio en uno de los protagonistas de internet y dentro de ellas Facebook sigue siendo el rey indiscutible (si bien Google+ ha empezado pisando fuerte con tasas de crecimiento que asustan). El carácter de Facebook es eminentemente lúdico, es decir, no se trata de una red creada o pensada para los negocios y para hacer contactos de negocios, sino para estar en contactos con amigos, conocidos y, ocasionalmente hacer negocio. Esto no quita que muchas empresas y profesionales sí utilicen Facebook con un eminente carácter profesional o como una herramienta más de negocio (de hecho existen infinidad de libros que tratan sobre el tema).
Sin embargo, no deja de ser cierto que este tipo de prácticas chocan muchas veces con el espíritu de Facebook y en ocasiones han suscitado críticas de la comunidad de usuarios. Por eso, era sólo cuestión de tiempo que surgiesen iniciativas para dotar a la Red Social de un lugar específicamente diseñado para el networking profesional y el encargado de crear esta aplicación ha sido Monster.es. El buscador ha puesto en marcha BeKnown, la primera aplicación global de networking profesional para Facebook.

BeKnown esta disponible en 19 idiomas y permite crear una red profesional de contactos que gestionar dentro de Facebook, lo que ahorra tener que acudir a dos redes sociales distintas (como sí ocurre cuando queremos utilizar Xing o LinkedIn, dos de los lídres en este campo). Así, se pueden exportar todos los contactos de Facebook, además de invitar a contactos de otras redes sociales. Pero lo más útil es que se podrá vincular la red profesional con las herramientas del buscador Monster e importar el perfil de Monster a Beknown, lo que elimina la necesidad de tener que crear un nuevo perfil, uno de los grandes engorros de darse de lata en una red social.
Por su parte, las empresas también su espacio en Beknown, a través del cuál podrán acceder a todos los usuarios de Facebook desde una perspectiva diferente, ya que sabrán quienes están más interesados en buscar empleo.
Beknown es la última en llegar, pero seguramente no será la única. Las redes sociales se han convertido poco a poco en campo abonado para las empresas de captación de talento, ya que permiten obtener una visión muy clara no sólo de la experiencia de cada candidato, sino también de sus círculos de contacto e incluso de sus concimientos reales de un área, por no hablar de su forma de ser y pensar. Pero estos no son los únicos benefiados. Las personas, por su parte, pueden amplificar su perfil profesional a través de las redes sociales y por eso hace tiempo que hablamos de búsqueda de trabajo 2.0.
Fecha de publicacion: August 24, 2011
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Publicado por Jose Trecet - 16/08/11 a las 11:08:56 am

Image: worradmu / FreeDigitalPhotos.net
A la hora de negociar un salario tan importante es saber cuánto pedir por nuestro trabajo como la forma en la que vamos a cobrarlo. Para no quedarse atrás es necesario conocer los principios básicos sobre cómo se articula un salario, de forma que podamos evitar sobresaltos una vez firmado el contrato. Y lo primero que debemos aprender es a diferenciar el sueldo neto del sueldo bruto porque nuestro salario real puede cambiar mucho en función de que elijamos uno u otro para pactar la retribución.
Básicamente, el sueldo bruto se refiere al dinero total que se paga al trabajador antes de las retenciones de IRPF y cotizaciones a la Seguridad Social, entre otros conceptos, mientras que el sueldo neto es el dinero que efectivamente percibe el trabajador en su cuenta corriente. De ahí que la cantidad del salario bruto siempre sea mayor que el neto.
En este sentido si el salario neto es lo que efectivamente se va a percibir podría tener sentido negociar con la empresa directamente en cantidades netas para saber a ciencia cierta cuánto se ingresará mes a mes y como fórmula para cubrirse ante eventuales subidas de impuestos. Y es que si lo que se ha pactado es una cantidad neta en teoría la empresa deberá asumir los cambios impositivos que perjudiquen al trabajador, pero del mismo modo tampoco deberá subirle el sueldo si hay cambios legislativos que le beneficien (como por ejemplo pasó con los famosos 400 euros de Zapatero).
Sin embargo hay varios aspectos adicionales que debemos tener en cuenta, empezando por los puramente contractuales. El artículo 26.4 del Estatuto de los Trabajadores dice literalmente: “Todas las cargas fiscales y de Seguridad Social a cargo del trabajador serán satisfechas por el mismo, siendo nulo todo pacto en contrario”. Es decir, que el contrato debe habar de unas cantidades brutas y no líquidas o netas y por lo tanto lo que se puede alcanzar respecto al salario neto será un pacto pero no un contrato ya que después el contrato plasmaría las cantidades brutas derivadas del salario neto pactado.
Aquí tenemos el primer peligro: el salario neto se pacta pero no se recoge como tal en el contrato. De hecho, para que el trabajador cobre siempre lo mismo lo que se hace es aumentar o disminuir la cantidad bruta que aparece en su nómina.
El segundo gran peligro tiene que ver con las retenciones de IRPF. La empresa debe calcular las retenciones para que estas se atengan a la normativa y sean las adecuadas. Sin embargo, en función del tipo de contrato se pueden establecer retenciones más bajas. Así, por ejemplo, los contratos de menos de 12 meses de duración pueden tener una retención del 2% en lugar de la que corresponda y de hecho suelo ser normal que el propio trabajador el que tiende a solicitar que se le aplique una retención de IRPF ‘normal’. Todo para evitar tener que pagar después en la declaración de la renta.
¿Qué ocurre con los salarios pactados en neto en estos casos? Pues que si no se deja bien atada durante la negociación el tipo de retención a aplicar pueden surgir problemas ‘a posteriori’ al recibir la primera nómina y comprobar la retención. Llegado el momento podría darse la situación de tener que pedir que se suba la retención para no tener que pagar en el IRPF pero entonces la empresa bien podría decir que la retención aplicada es legal y que si el trabajador quiere un tipo mayor debería correr por su cuenta y hasta cierto punto estaría justificado (dejo para otra ocasión las consideraciones morales de esas decisiones).
Esto es precisamente lo que Mónica plantea en Impuestosrenta.com con el siguiente comentario:
Hola,
Este año he dejado la empresa en la que llevaba trabajando 4 años, tenía 14 pagas y un sueldo neto de unos 13500 euros anuales, me retenían un 12% de IRPF con lo que todos los años Hacienda me devolvía dinero. Ahora he empezado a trabajar en otra empresa (en julio cambié de una a otra), con un sueldo neto pactado de 1050 euros mensuales y 14 pagas, pero mi sorpresa ha sido ver que me retienen sólo el 2% de IRPF, con lo que veo que el año que viene me van a dar un buen palo en Hacienda. La pregunta es, podría pedir a la empresa que me retuvieran más para no tener que pagar Hacienda aunque el sueldo sea neto pactado y no según convenio? Si yo le planteo a la empresa que me retenga el 10% o el 12%, se pueden negar al ser un sueldo neto pactado? Y en ese caso, el sueldo bajaría, verdad? Yo no podría exigirles cobrar lo mismo pactado pero con una retención del 12%?
Esto es lo que puede pasar al pactar un sueldo neto sin aclarar todos los términos en los que se hace, al margen de que llegado el momento será legal lo que figure en el contrato y no el acuerdo previo…
Por eso mismo, pactar un salario neto no siempre es una buena alternativa e incluso negociar en términos de sueldo neto puede no serlo. ¿Cómo saber entonces cuanto voy a cobrar al mes? que a fin de cuentas es lo que muchas personas realmente necesitan. Con unos pocos minutos se puede saber cuánto se va a retener de un salario y cuáles serán las aportaciones a la Seguridad Social. La propia página Agencia Tributaria dispone de una sección específica donde trata este tema e informa de las retenciones que deben practicarse a cada empleado y de un programa de ayuda para calcularlas, aunque existen otras herramientas para calcular el sueldo bruto y calcular el sueldo neto. Sólo es cuestión de dedicar algo de tiempo a hacer los cálculos, algo que no debería verse como una carga adicional, sino como un arma más en la negociación salarial. ¿Cómo sino se va a hablar en igualdad de condiciones con el empresario?
Publicado por admin - 12/08/11 a las 12:08:05 pm

Nos llegan a través de Muy Pymes los datos de la Agencia Tributaria respecto a la declaración de la renta de este año, que invitan a una reflexión sobre la relación entre formación y salario. Según las cifras de la AEAT, el 63% de los registrados en 2009 percibían menos de 21.000 euros anuales, aunque la media anual se cifró en 22.596 euros. Esto nos deja una quinta de los españoles con sueldos superiores a los 30.000 euros.
El Banco de España maneja cifras similares en su boletín de julio-agosto, que además incluye un artículo que aborda directamente la cuestión y trata de discernir por qué el nivel educativo ha caído en España en los últimos años. Como reza el texto “la teoría del capital humano estipula que uno de los determinantes más importantes de la decisión de educación es la percepción que un individuo tiene acerca de los rendimientos que puede obtener de la inversión en dicho tipo de capital a lo largo de su vida laboral.” Dicho de otra forma, estudiamos por la promesa de un sueldo mayor (los famosos MBA quizás son el mejor ejemplo de esta teoría).
¿Qué ha cambiado en los últimos años (especialmente desde 2000) para que se invierta esta tendencia? El Banco de España cree tener la respuesta y esta no es otra que el estrechamiento de las diferencias salariales entre los trabajos más cualificados y los menos cualificados, consecuencia del aumento a mayor ritmo de los sueldos en trabajos de bajo cualificación respecto a los más cualificados. Y es que al calor del desmedido crecimiento del sector inmobiliario se fueron hinchando los salarios de este tipo de puestos de baja cualificación, lo que a la larga desincentiva la opción de estudiar entre los más jóvenes, por lo menos si lo que se quiere es un buen salario.
Por fortuna, la crisis está haciendo que la tendencia se revierta y regresa la normalidad en la que a mayor cualificación y nivel de estudios, mayor salario
Imagen – sergis blog en Flickr
Publicado por admin - 08/08/11 a las 10:08:06 am

En un mercado laboral cada vez más exigente y en el que trabajar en una empresa toda la vida se ha convertido en poco más que una quimera emprender por cuenta propia toma cada día más fuerza como alternativa laboral, especialmente para quienes están en paro. Por eso mismo los parados tienen la posibilidad de capitalizar el paro, que básicamente consiste en cobrar por adelantado parte de la prestación por desempleo para poder establecerse como empleado por cuenta propia o autónomo.
Desde la página web de SEPE (los Servicios Públicos de Empleo Estatal o antiguo Inem) explican cómo capitalizar el paro y en qué consiste exactamente esta opción: Crear una empresa autónoma o incorporarse a la economía social. De esta forma, podrán solicitar capitalizar el paro los trabajadores que cumplan los siguientes requisitos:
- Ser beneficiario de una prestación de nivel contributivo por cese definitivo de una relación laboral.
- Tener pendiente de percibir al menos tres meses de prestación.
- No haber obtenido el reconocimiento del pago único de una prestación por desempleo, en cualquiera de las modalidades posibles, en los cuatro años anteriores.
- En caso de iniciar una actividad en una cooperativa o sociedad laboral debe ser como socio trabajador o de trabajo y carácter estable, no temporal.
- No haber iniciado la actividad antes de la fecha en que se presenta la solicitud de pago único.
- Si hubiera impugnado el cese de la relación laboral origen de la prestación por desempleo, la solicitud de pago único se debe presentar después de que se haya resuelto el procedimiento correspondiente.
La capitalización del paro puede utilizarse para:
- Constituir una cooperativa o incorporarse a una ya constituida como socio trabajador.
- Desarrollar una actividad como profesional liberal o como trabajador autónomo en cualquier régimen de de la Seguridad Social.
¿Y cuánto dinero se puede percibir? Capitalizar el paro no implica que se vaya a cobrar el 100% de la prestación de una sola vez, ya que existen una serie de límites:
De forma general se podrá cobrar el 60% del paro por anticipado
Las mujeres menores de 35 años y hombres menores de 30 podrán cobrar el 80% del paro pendiente de percibir.
Se puede capitalizar el paro en cualquier oficina del SEPE o de forma telemática a través de RedTrab@
Imagen – Public Domain Photos en Flickr
Publicado por Pau A. Monserrat - 03/08/11 a las 10:08:19 am

El futuro del mercado laboral no lo marcarán las erráticas reformas legislativas de las relaciones entre empresas y trabajadores. Los cambios van a venir de la propia realidad económica, que en parte beneficiarán a determinados colectivos de trabajadores y perjudicará a muchos otros.
Uno puede empecinarse en rechazar los cambios, como hacen y harán los sindicatos y organizaciones patronales caducas, pero el cambio no tiene en cuenta las opiniones, sino la realidad del reparto de poder entre colectivos y naciones.
A los que tienen una mente abierta y ven oportunidades en el cambio, esta entrada trata de ayudarles a tomar decisiones en su carrera profesional para adaptarse a los tiempos venideros. A los que prefieran quedarse como están, les recomiendo armarse de paciencia y resignación.
El trabajo por cuenta ajena indefinido es un tipo de relación laboral en peligro de extinción. Se sustenta en un modelo económico que ha sido directamente cuestionado por las economías antaño emergentes, con China como nueva potencia mundial. Las actividades intensivas en mano de obra poco o medio cualificada, que requieren aglomeraciones de personas en torno a una actividad (el ejemplo paradigmático son las fábricas), salen más baratas fuera.
En una economía globalizada con un comercio exterior que funcione, los países se especializan en lo que son más productivos (generan más valor añadido). España precisamente no es un país competitivo en producir bienes y servicios intensivos en mano de obra de baja o media cualificación. Hay muchas voces que anuncian el fin de los trabajos típicos de la clase media, al estilo técnico administrativo en una empresa (servicio fácilmente externalizable) u obrero en una cadena de montaje.
La única solución que puedo dar (y adoptar) para hacer frente al futuro laboral es formarse y adquirir experiencia en actividades de alto valor añadido, muchas de ellas en el mundo de la tecnología (sanitaria, comercio electrónico, industria farmacéutica, etc).
Las nuevas tecnologías permiten algo que antes era impensable, trabajar en un mismo proyecto desde diferentes partes del país (y del mundo). Los que nos dedicamos a Internet ya hace tiempo que conocemos esta forma de trabajar, pero se está extendiendo al resto de actividades productivas que lo permiten, que no son pocas.
BBVA acaba de anunciar que ofrece a los trabajadores de servicios centrales (que llevan la parte administrativa del banco) trabajar desde casa. La única empresa de esta envergadura que ha instrumentado este tipo de relación laboral antes en España, de forma significativa, es Telefónica.
BBVA ha realizado ya una prueba piloto con excelentes resultados. La productividad de este tipo de trabajo a distancia aumenta entre un 15 y un 20%. Se mantiene un día a la semana para acudir a las oficinas y reportar el trabajo realizado y coordinarse.
Para el empleado tiene importantes ventajas, entre las que podemos destacar:
- Si existe una cierta flexibilidad horaria, se concilia mucho mejor la vida laboral y familiar.
- Menores gastos de transporte y comidas, además del ahorro en tiempo que conlleva no tener que desplazarse cada día al trabajo.
- Estar en un entorno propio y controlado, agradable y cómodo (en función del tipo de vivienda, claro).
Pero hay desventajas, muchas de ellas debidas a la falta de experiencia en esta forma de trabajo:
- Hay que ser muy disciplinado y saber administrar adecuadamente el tiempo, evitando las distracciones que estar en casa solo conllevan.
- Se pierde el contacto diario con la gente, y nos damos cuenta de la importancia de sentirse parte de un equipo.
- Y una que sin duda acabará alterando el poder de empresa y organizaciones sindicales: uno pasa de sentirse empleado a, en cierta manera, ser su propio jefe. Ello conlleva un serio problema en cuanto al poder de negociación entre empleados y patrono, ya que la dispersión es contraria a la presión colectiva (las huelgas en teletrabajo no trascienden a la opinión pública, por ejemplo).
Para los profesionales altamente cualificados puede que el teletrabajo ofrezca grandes oportunidades de mejora, dado que les otorga flexibilidad y, en cambio, no hay demasiado peligro de que se les sustituya por otros más baratos. El problema viene para las profesiones administrativas de nivel medio. Se empieza fomentando el teletrabajo y se acaba contratando a personal igual de cualificado y más barato de otros países.
Por otra parte, los trabajadores a distancia pueden sentirse menos integrados en la empresa, y por ello, menos fieles a su puesto de trabajo. Ya no bastará con crear organizaciones tipo secta (muchos bancos y empresas grandes lo parecen) para fidelizar al empleado, se tendrán que propiciar incentivos de otro tipo.
El cambio no es neutro, altera el equilibrio de poder entre empresas y empleados. Podemos luchar contra éste, pero me temo que será una guerra perdida. Propongo prepararse para el cambio, para enfrentarlo en una buena posición de salida.
Fecha de publicacion: August 3, 2011
Categorias: teletrabajo
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